Los niños también necesitan tener el control de su vida (2ª parte)



Niños jugando en clase

Mucha presión era lo que sentía la niña de la historia que comencé a contar en la primera parte de esta línea de posts. Una niña que olvidó todo lo que había aprendido en el cole durante sus dos primeros años, de la noche a la mañana. Su profe y su madre no entendían la razón, y por mucho que le obligaban a hacer deberes, le castigaban y le quitaban las cosas que le gustaban; no había manera de que se acordara. Mi principal consejo a la madre: dejar que la niña tuviera tiempo para jugar a lo que quisiera. ¿Funcionó?

Su madre me escuchó y decidió dejar a un lado, por una tarde, los deberes y las obligaciones al llegar a casa. Tras el cole, la niña no había experimentado desde hace días jugar a su aire en su habitación. Mientras, su madre miraba por la puerta entreabierta de la habitación de su hija; observando, como la dije, el juego de su pequeña.

Cual fue la sorpresa de la madre, al ver que su hija no cesaba de representar una clase del cole en toda regla. Sus muñecos, como alumnos, aprendían las letras y los números que la niña, como profe, escribía y dibujaba en su pizarra de juguete. De vez en cuando, cogía a alguno de sus muñecos y les castigaba, les obligaba a hacer deberes en casa... Estaba representando sus experiencias y dudas a la vez que se desestresaba, y sin darse cuenta, estaba reproduciendo en su juego lo que había aprendido en el cole y no podía reproducir en otros ambientes.

Tarde a tarde, la madre fue entrando en su juego, representaba papeles y conseguía que su hija hiciera los deberes en casa jugando, sin obligarla y, lo más importante, sin asociar la tarea a obligaciones.

Al igual que esta niña, todos los peques experimentan algunas situaciones de estrés y bloqueo en sus vidas, por pocos años que tengan. Las exigencias del cole también influyen en los padres, lo que hace que se agobien y se traspasen a los niños, los cuales ya han sido continuamente guiados por adultos durante todo el día en el cole, y al llegar a casa más órdenes y deberes. Pero, tenemos tener en cuenta que es muy positivo que los niños tengan sus horas de control, donde puedan jugar libremente sin que ningún adulto les guíe. Las horas de juego al día son muy necesarias, ya que les dan la oportunidad de representar a su escala la vida que perciben y aprenden, y son momentos muy positivos para nosotros donde observar y aprender de su juego para entender mejor su mente.

Si te ha gustado esta historia, no te pierdas las experiencias de otros padres y niños en cada uno de los eBooks que acompañan a los muñecos Fluff.

Y si tienes dudas, puedes ponerte en contacto conmigo en psicologia@fluff.es

Entradas relacionadas:
· Los niños también necesitan tener el control de su vida (1ª parte)
· ¿Qué puede estresar a un niño?
· Ansiedad en niños

Enlaces de interés:
· Fluff.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Anímate a dejar un comentario!

Todos los comentarios son moderados antes de ser publicados, pueden pasar unos minutos antes de que veas el tuyo.